NAVIDAD
Cada año me
sorprende una nueva Navidad, y me pregunto cómo la quiero vivir. La respuesta
es sencilla con las personas con las que estoy y con sencillez.
Jesús nació entre
los que menos tenían y sigue naciendo entre esas personas, los perseguidos, los migrantes, las mujeres vendidas y
maltratadas, los diferentes de la sociedad, los que la sociedad de mentes
cerradas no son capaces de aceptar lo distinto, y Jesús hoy como cada día se
hace presente en toda realidad, ya que cada día nos regala su luz, para ir
iluminando el lado oscuro que cada cual tiene en su vida.
Y vivo esa luz con
intensidad, levantando la voz por los que no tienen voz, defendiendo la libertad
y dignidad de las personas. Defendiendo lo que es justo, no entrando en la
basura de la corrupción que lo pudre
todo.
Me enfada
enormemente celebrar la Navidad sin sentido, adornándola con hipocresías,
colores, buenas palabras y deseos. ¿Qué pasa con el resto del año?
Quiero que cada
día sea Navidad, no cualquier Navidad donde impere la solidaridad con los y las
que más sufren con nuestras hermanas y hermanos se encuentren donde se
encuentren, que seamos capaces de tender una mano solidaria.
Le estoy muy
agradecida a estas fechas ya que nos dieron mucho trabajo y podremos mejorar
nuestra esc. Hogar dignificando más los espacios y ofrecer una educación de más calidad.
Me siento muy agradecida
por las personas que sin ningún interés personal o colectivo o político apoyan
esta causa, eso es la esencia de la Navidad la entrega generosa.
Me siento muy
agradecida por el Dios de la vida que cada día entra en mi casa y encuentra un
lugar donde poder estar, que me regala salud y alegría para poder trabajar por
un mundo más justo.
Me siento
agradecida porque también me enseña el lado oscuro de los que no apuestan por
la vida por la superación, esto me
motiva más a luchar a trabajar.
Gracias Navidad
por no permitirme caer en la comodidad, en la riqueza, la hipocresía.
Gracias por
permitirme estar en los pesebres y establos.