Hace unos días
llamaba una chica a casa pidiendo ayuda! Hacía año y medio que ya había pasado
por aquí, salió bien, con un buen grado de autoestima, con ganas de hacer algo diferente para su vida y su entorno, esos eran sus
planes cuando salió
Al poco tiempo nos
llegan noticias de que estaba muy mal, conoció a una persona y se inició
en el mundo de las drogas casi le cuesta la vida ya que tuvo una sobredosis. Desde entonces ha estado mal, vagando de un
sitio a otro de casa en casa, sin rumbo sin horizonte bajo cielos grises y sin
esperanza. Pero en un momento de lucidez
decide llamar a la casa y pide ayuda. Este fue un día grande para celebrar! "el
rescate de una vida"... No dudamos ir a buscarla donde fuera, nos adentramos en una colonia donde se respira el peligro, donde se toca la miseria, donde solo ves vidas rotas.
Localizamos a la
chica, su mirada hundida, el dolor y el sufrimiento se asomaron en su rostro pálido y desencajado, hablamos con ella, la pregunta planteada con deseo profundo que fuera aceptada ¿estas dispuesta a darte la oportunidad??!! silencio...respuesta clara y convencida...Sí, ya no quiero vivir así, sáquenme de aquí! Esa respuesta me ha estado golpeando muy
fuerte la cabeza y más el corazón, cuantas más hay así pidiendo sáquenme de aquí...
Este sáquenme de aquí
va cargado de muchas cosas, pobreza material y espiritual, lucha de poderes, de
espacios, familias rotas y perdidas, creencias dañinas y una gran falta de
motivación, mucha desesperanza! Mires donde mires todo es desolador, muy triste y desgarrador!
Me impacta mucho
meterme en las colonias cuando tengo ocasión, pero que mal me quedo, y vienen a
mí un sinfín de preguntas, ¿Estamos donde tenemos que estar? ¿Quién va ayudar a
estas chicas? ¿Quién va a ver por ellas, sanamente?
Me queda un poco
de tranquilidad porque esta chica ya está en lugar seguro, se desintoxicará y regresará a la casa a
cumplir sus sueños y ya no estará sola.
Y aquí veo tan
claro el compromiso que como Trinitarias tenemos, id a buscarlas, de aquí ha
salido la propuesta de habilitar una parte de la casa que estaba cerrada, para
dar acogida a todas estas chicas que nos piden
ayuda, y también aquí entra el espíritu del trabajo trinitario. Ahora a
buscar los recursos para poder hacer realidad otro sueño de Dios trinidad.
Que Dios Trinidad
nos ayude a hacer realidad un mundo más justo y humano.
Tod@s tenemos un
compromiso social y cristiano.